Tras 50 años, el relojero Klaus Jakob cierra la tienda familiar en Lörrach
Klaus Jakob pasó medio siglo en la relojería familiar de Lörrach e incluso lanzó su propia marca. Ahora la tienda ha cerrado sus puertas.

Cincuenta años es mucho tiempo detrás del mismo mostrador. Klaus Jakob lo hizo.
El relojero trabajó medio siglo en la relojería de su familia en Lörrach, una ciudad del suroeste de Alemania, cerca de la frontera con Suiza. En algún momento dio un paso más y fundó su propia marca de relojes.
Ahora la tienda está cerrada. Jakob ha echado el cierre al negocio familiar que marcó la mayor parte de su vida laboral.
Su carrera también lo llevó al extranjero. Al mirar atrás, cuenta que en Japón lo celebraron como a una estrella del pop. Para un hombre cuyo día a día consiste en tornillos diminutos y concentración silenciosa, es todo un contraste. 🙂
El cierre pone fin a un largo capítulo para la tienda y para la ciudad. Quienes pasen por Lörrach encontrarán una dirección conocida menos en la calle, y un negocio familiar de toda la vida menos en el panorama local.



