Pasa por comisaría para soplar en el alcoholímetro y coincide con una denuncia de robo
Un hombre de 24 años en Ełk fue a la comisaría a usar el alcoholímetro público. En ese mismo momento llegó una dependienta a denunciar el robo de unos zapatos.

A veces todo es cuestión de momento. En Ełk, una ciudad del noreste de Polonia, un hombre de 24 años entró en la comisaría local para comprobar su nivel de alcohol en el alcoholímetro público que puede usar cualquiera.
Justo entonces llegó a la misma comisaría una empleada de una tienda. Quería denunciar el robo de un par de zapatos valorados en 449 eslotis.
Según el informe, los zapatos los había cogido precisamente el hombre que había ido a soplar. Así que su rápida visita se convirtió en algo mucho menos rutinario que una cifra en un aparato.
Es el tipo de casualidad que parece inventada. Sin embargo, ocurrió en el único lugar donde la dependienta y el hombre al que buscaba difícilmente podían no encontrarse: una comisaría.

